
Teherán advierte que confiscará bienes de iraníes en el extranjero que apoyen ataques de EE. UU.
Teherán ha emitido una severa advertencia a los expatriados iraníes que son percibidos como simpatizantes de Estados Unidos e Israel en su conflicto continuo con Irán, amenazando con confiscar sus activos. Este anuncio de la oficina del fiscal general de Teherán, según informaron los medios estatales, se dirige a aquellos iraníes en el extranjero que "simpatizan, apoyan o cooperan" con lo que el régimen denomina como el "enemigo estadounidense-sionista". La base legal para esta posible confiscación es una ley que permite la incautación de activos de individuos afiliados a entidades hostiles contra los intereses de seguridad de Irán.
Este desarrollo se produce tras los ataques de Estados Unidos e Israel que resultaron en la muerte del líder supremo de Irán, el Ayatolá Ali Khamenei. Mientras el régimen iraní ha declarado un periodo de luto de 40 días, la reacción entre la diáspora iraní ha sido notablemente diferente. Celebraciones han estallado en varias ciudades, incluyendo Londres, donde los iraníes han expresado públicamente su disenso contra el régimen ondeando la bandera prerrevolucionaria. Esta divergencia resalta la creciente desconexión entre el régimen y muchos iraníes en el extranjero, que parecen estar abogando por un cambio.
La diáspora iraní, particularmente en Estados Unidos, que cuenta con aproximadamente 750,000 individuos según un informe del Centro de Investigación Pew de 2024, ha sido durante mucho tiempo una voz crítica por la reforma. Un estudio de GAMAAN en 2025 reveló que solo una pequeña fracción, alrededor del 20%, de los iraníes apoyaban la continuación del régimen actual, con la mayoría deseando un panorama político diferente. Estos hallazgos subrayan el impacto y la influencia potencial de la comunidad iraní en el extranjero en dar forma al discurso sobre el futuro de Irán.
La advertencia de Teherán coincide con la sucesión de Mojtaba Khamenei como el nuevo Líder Supremo, un movimiento que sugiere la continuación de las políticas de línea dura establecidas desde la Revolución Islámica de 1979. Esta decisión ha generado críticas internacionales, con el presidente estadounidense Donald Trump expresando su desaprobación respecto al liderazgo de Mojtaba. El conflicto en curso, que ha entrado en su décimo día, sigue siendo intenso, con el presidente Trump exigiendo una "rendición incondicional" de Irán—una demanda que ha sido enfrentada con una rotunda resistencia.
A medida que las tensiones escalan, las implicaciones para las mujeres, tanto en Irán como dentro de la comunidad expatriada, son significativas. Las mujeres en la diáspora han estado a la vanguardia de la defensa de los derechos humanos y el cambio político, a menudo expresando preocupaciones sobre la desigualdad de género y la represión bajo el régimen actual. La amenaza de la confiscación de activos podría sofocar estas voces al imponer barreras financieras y legales. De cara al futuro, la comunidad internacional y los expatriados iraníes deben navegar estos desafíos cuidadosamente, equilibrando la defensa del cambio con los riesgos personales y familiares potenciales que plantea la postura de línea dura del gobierno iraní.
📰 Este es un resumen. Lee el artículo completo en la fuente:
Leer artículo completo →Leer en otro idioma
she.news may earn commission from links on this page.
Noticias Relacionadas
Berlín reduce las restricciones sobre la exportación de armas a los países del Golfo en un gesto de solidaridad
DW Arabic"Malas sensaciones sobre las negociaciones de paz: Zelensky en entrevista con BBC habla de Trump, Starmer y la paz en Ucrania"
BBC Ukraine
Trump Defiende los Derechos del Equipo de Fútbol Femenino de Irán
TIME